Hola de nuevo. Aquí va mi
resumen y mis impresiones de la cuarta semana de práctica en el IES Alexandre
Bóveda.
Esta semana tuvimos la
oportunidad de trabajar distintos temas en los distintos cursos a los que
asistimos:
En tercero de diversificación continuamos trabajando temas vistos en
clases anteriores, como la descripción física de una persona y la ropa que
lleva, y otros temas relacionados, como los adjetivos para describir a personas.
Me pareció interesante, especialmente de este curso, tres actividades: una de
ellas fue una pequeña actividad de warm up para repasar el vocabulario de la
ropa y la descripción física. En esta actividad participamos yo y Jorge, y me
pareció productiva para los estudiantes porque les parecía bastante curioso
describirnos y esto les provocaba bastante interés. Otra actividad que me gustó
especialmente fue trabajar la canción “Love
is easy” de la banda Mcfly. Pienso que esta canción era perfecta para esta
clase por ser una historia sencilla con un vocabulario bastante básico, que
podían entender bien. Me pareció además interesante trabajar parte del contenido
de la canción a través de imágenes de cosas que se mencionaban, como una
actividad de calentamiento, que además daba pistas sobre las palabras que luego
iban a tener que rellenar en los huecos de la canción. También me pareció muy
productivo ver como una actividad tan simple como la de escuchar una canción se
le podía sacar tanto partido, pues no solo repasaron o aprendieron nuevo
vocabulario, sino que también los miembros de esta banda sirvieron como base en
la clase siguiente para seguir repasando vocabulario de ropa y apariencia
física, y adjetivos. Otra actividad nueva, sencilla y que resultó muy
productiva fue la actividad de los botones, en la que los alumnos, al azar,
debían escoger un botón de una caja. Si era blanco debían decir una frase con
el verbo “have” y si era rojo con el verbo “to be”. A través de esta actividad
lúdica repasamos un montón de estructuras y vocabulario. Me pareció especialmente
interesante por ser un ejemplo de actividad Minimax, que no lleva mucho tiempo
preparar y que se puede adaptar a distintos niveles, como pudimos comprobar
hoy, día en el que utilizamos los botones en la clase de 4º de diversificación.
En cuarto de diversificación continuamos trabajando las formas de
pasado, el tema de los personajes famosos y la historia del Titanic. De este
curso esta semana me pareció interesante comprobar lo que Luz nos había dicho
tantas veces: como cualquier material de partida, si lo sabemos adaptar, nos
puede servir para distintos niveles. Esto lo vimos a través de una actividad de
comprensión auditiva: un video sobre el museo del Titanic. Este video no era
una video adaptado, sino que era material real, con las dificultades para
comprenderlo que podía conllevar. Sin embargo, al escuchar el video varias veces y al guiar
esa escucha cada vez, los alumnos pudieron comprender la información más
importante del video. Además, no debemos olvidar que contaban con la ayuda
visual de las imágenes. Otra cosa que me pareció también muy curiosa fue la manera de
afrontar el estudio de los verbos en pasado del inglés: en lugar de darles una
lista para que se la chaparan, y no hicieran nada con esos verbos, Luz les ha
mandado ir construyendo esa lista poco a poco sirviéndose de los verbos que
aparecen en los materiales de clase y que utilizan. De esta forma propiciamos
que los alumnos trabajen más y no se les dé todo hecho y reparen también en el
contexto en el que esos verbos aparecen. Todo esto, probablemente, ayudará a que
el aprendizaje de esos verbos les resulte más sencillo, siempre que estén
dispuestos a trabajar, claro. Es sobradamente conocido que si simplemente
chapan una lista interminable y luego dejan de practicarla, se olvidarán de
ella.
Con respecto a 3º B, la semana pasada en una de las
clases estuvo la auxiliar de conversación y en la otra Luz. Seguimos viendo el
tema del turismo y vocabulario referido a ello. Además, yo y Jorge tuvimos la
oportunidad de hacer un diálogo de demostración para la clase, para que tuvieran
un modelo que tomar como referencia para hacer su propio role play, al que se
le daría una nota. En este diálogo, en el que debíamos imaginar que un amigo
extranjero venía a visitarnos a Vigo y debíamos enseñarle la ciudad, tratamos
de introducir vocabulario variado, que los alumnos ya conocían por haberlo
visto en clase (views, beach, castle, etc.). Además, siguiendo las
recomendaciones de Luz, introducimos también vocabulario nuevo, que así podrían
aprender, como “cliffs”, “harbour”, etc. Tuve la impresión de que a los alumnos
les pareció más interesante vernos actuar a nosotros que escuchar un listening
con personas desconocidas para ellos. Tras este diálogo de demostración,
ayudamos a los alumnos a elaborar el suyo. En esta segunda parte vimos como
ciertos grupos parecían mostrar pocas dificultades a la hora de pensar en su
propio role play, anotaban las frases que podían utilizar, etc, mientras que
otros, o bien tenían más dificultades con el vocabulario, que entre los tres tratamos de
resolver, o se les veía un poco más perdidos. Este tipo de actividades, que
dicho sea de paso yo nunca tuve la oportunidad de hacer en mi instituto cuando
estudiaba, me parecen muy productivas para los estudiantes, pues creo que de
alguna manera se olvidan de que es una tarea y tratan de imaginar la situación,
lo que harían, qué sitios visitarían, etc.
En las dos clases de 1º de bachillerato fue interesante ver
como se trabajaron contenidos similares pero a niveles distintos, siempre adaptándonos
al nivel de cada uno de los cursos. Por ejemplo, en 1º de bachillerato A, uno
de los días, hicimos una actividad de
warm up muy interesante, la de escoger a uno de los personajes famosos de la
pizarra, pensar en algo que realizarían en su vida diaria, construir una frase
con esa información, y que los compañeros adivinasen qué personaje es. Tras
esta actividad, hicieron una actividad de un listening, a la que se le sacó
bastante partido, ya que no solo hablamos del contenido y de las oraciones
relativas del mismo, sino también de algunos false friends muy frecuentes. En la otra clase de 1º D pudimos ver
como este listening les resultó mucho más complicado a los alumnos, debido a
que su nivel de inglés es más bajo que en el otro grupo. Por ello Luz adaptó la
actividad y les pidió que durante la primera escucha simplemente marcaran qué
palabras, de las que estaban escritas en el encerado y que habían trabajado antes,
aparecían en el listening.
En cuanto al jueves, en
1º D, fue muy productivo presenciar la clase de Jorge con los story cubes. Su actividad, en la que
distintos grupos pudieron repasar las formas de presente, pasado y futuro, me
resultó interesante no solamente porque daba pie a que se trabajara vocabulario
muy diverso (el que aparecía en los dados) sino también porque Jorge partió de
un elemento característico de su propia aula para introducir la actividad: los
nomos. De esta manera sembró curiosidad entre los alumnos y les invitó a que
dejaran volar su imaginación.
El viernes en 1º D estuvimos
trabajando los relativos pero de una forma distinta: en lugar de a través de
ejercicios aburridos de rellenar huecos o transformar oraciones, a través de
una de las actividades que habíamos trabajado en el máster con Luz. En esta
actividad en la que trabajamos con imágenes de objetos y lugares, pudieron
repasar las distintas oraciones de relativo, estructuras como “this is used for”
o “it’s made of”, y vocabulario en general. Al poder participar en distintos
grupos, yo y Jorge nos pudimos dar cuenta como había personas que podían
mostrar poco interés, otras que se comunicaban bastante bien, y otras que,
aunque tenían un nivel de inglés bajo, trataban de hacer el esfuerzo de explicarse
y ser creativos.
Por último, en esta
entrada me gustaría mencionar la experiencia en la clase de plástica en inglés y la
reunión con el orientador.
En la clase de plástica
pudimos ver como el currículo de la asignatura es mucho más amplio ahora que
cuando yo estudiaba, pues no solo se centra en el dibujo artístico y técnico,
sino también en elementos como la publicidad, como la clase a la que tuvimos la
oportunidad de asistir. Nos pareció interesante ver como casi todos los alumnos
trataban de participar y de hablar en inglés para tratar de interpretar los anuncios
que el profesor les mostraba.
De la reunión con el
orientador destacaría el enfoque que le dio, ya que nos invitó a imaginar que
éramos profesores nuevos en el centro y que debíamos ser tutores de un curso en
concreto. A través de esta situación que nos planteó, pudimos ver en detalle como
un orientador debe tratar de averiguar una serie de información básica sobre
sus alumnos a través de cuestionarios: enfermedades, posibles problemas
familiares, problemas para estudiar, etc. Y no solo eso, sino también proporcionarles
información sobre posibles carreras universitarias de su interés, ciclos, etc,
es decir, y aunque parezca obvio, ser un verdadero guía para esos estudiantes. Como pudimos comprobar, el trabajo del
orientador de centro es fundamental para el docente, pues lo ayuda a entender
por qué un alumno no puede estar rindiendo bien en el aula. Una de las cosas
que más me llamó la atención fue saber que las clases de apoyo a los alumnos no
se ofrecían en bachillerato (no por decisión del instituto, sino por ser así de
manera general), como si en bachillerato a los alumnos no se les presentaran
dificultades. Una de las múltiples cosas curiosas de la educación en este país.
Pues bueno, eso es todo
por el momento,
¡Hasta la próxima
entrada!
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