martes, 25 de noviembre de 2014

En detalle: Una experiencia lingüística poco recomendable

Bueno, en esta entrada me gustaría contaros mi experiencia lingüística con una lengua, digamos, poco común: el lituano. Y os preguntaréis en qué momento se me pasó por la cabeza empezar a aprender esa lengua. Pues básicamente durante mi estancia Erasmus en Lituania, en la ciudad de Kaunas.  En el segundo cuatrimestre me apunté a un curso de esta lengua por dos razones: porque pensaba (y sigo pensando) que si se quiere intentar conocer un poco mejor una cultura (sobre todo si es una desconocida como la lituana) y se tiene la intención de vivir en un país extranjero durante casi un año, es importante al menos tratar de acercarse a la lengua del país. La segunda razón es muy simple : como filóloga siempre me he visto atraída por otras lenguas y por analizar los rasgos peculiares que las caracterizan. 

Antes de contaros mi experiencia os diré brevemente, por si no lo sabéis, que el lituano es una lengua báltica, al igual que el letón, que entre otros rasgos,  cuenta con 5 declinaciones. Es una lengua muy antigua, de hecho es considerada una de las lenguas más antiguas y " conservadoras" de Europa,  pues muestra parecidos  con el sánscrito. En resumen, muchos españoles la considerarían una lengua "del este" incomprensible.

Bueno, pues con toda mi buena intención decidí apuntarme a un curso de lituano básico que ofrecía la Universidad, con esperanzas de que al final del curso al menos pudiera defenderme, aunque fuera un poco precariamente,  en transacciones básicas como situaciones de compra y venta de productos con gente, sobre todo más bien mayor, que no hablaban inglés. Los gestos me habían funcionado en algunas ocasiones, pero yo quería ir un poco más allá.

Por desgracia, el curso se centró demasiado en la gramática y en aspectos como la dificultad del uso de los casos, los verbos en presente y sus irregularidades, entre otros temas. Apenas había actividades de interacción oral que trataran de reproducir las situaciones que como estudiantes extranjeros nos podíamos encontrar en la calle todos los días. Tampoco pude ver nada relacionado con la cultura (música, cine, etc.) , a pesar de que a través de las manifestaciones culturales el acceso a cualquier lengua, al menos en mi opinión, siempre es más placentero. Por todas esas razones supongo que apenas recuerdo unas pocas cosas de las que aprendí en ese curso, puesto que esos contenidos no los pude relacionar de forma efectiva y significativa con mi realidad diaria.

El objetivo de compartir esta experiencia es volver a recalcar, como ya hice en la primera entrada que escribí bajo la etiqueta "biografía", que siempre tenemos que analizar cuáles son las necesidades de nuestros alumnos y plantearnos en qué tipo de situaciones van a tener que usar la lengua meta. Si no lo hacemos nuestras clases como futuros docentes perderán interés y difícilmente conseguiremos que nuestros alumnos retengan lo aprendido y lo adquieran. Al mismo tiempo, si somos capaces de adaptarnos a las necesidades de nuestros alumnos, probablemente será más fácil que se sientan motivados y disfruten en nuestras clases.

Estas últimas ideas son muy fáciles de enunciar, es cierto, pero no tan fáciles de aplicar, pero podemos intentarlo, estoy segura. El reto es aún mayor, en mi opinión, si hablamos de adolescentes, por todos esos factores que pudimos aprender en la asignatura de Desarrollo psicológico que cursamos en el módulo  común de este máster: Cómo debido a que su cerebro aún se está desarrollando les cuesta más concentrarse, cómo la autoestima es un factor fundamental en esta etapa y puede afectar su rendimiento en las clases, etc.

Bueno, eso es todo por el momento. Pronto espero poder compartir  con vosotros alguna experiencia lingüística un poco más fructífera.

¡Un saludo y ačiu labai! ("muchas gracias" en lituano)

2 comentarios:

  1. ¡Hola Ana!
    Nunca he conocido a nadie que tenga conocimientos de lituano, la verdad es que, por lo que dices, debe ser una lengua muy compleja y difícil de aprender. Aún así, tal y como comentas, cuando aprendemos un idioma nuevo los profesores se suelen centrar mucho en aspectos gramaticales y no tanto en la comunicación, que es lo que buscamos la mayoría. Aún así, deberías sentirte orgullosa del interés que has puesto en el aprendizaje del lituano para profundizar más en su cultura.

    ¡Un saludo! :)

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  2. Hola Beatriz! El lituano es complejo, pero la lengua de signos española no se queda atrás ! Gracias por el comentario :)

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